Cacharriños
Empecé, hace casi un año, a trabajar la técnica del papel maché sin saber a dónde me iba a llevar. En ese momento sabía que quería iniciar un proyecto personal, pero aún estaba valorando varias posibilidades.
Había poca información sobre cómo modelar con pulpa de papel. Era fácil encontrar algún cursillo o tutorial que te mostraba cómo hacer pequeñas cantidades, pero no te enseñaban a hacer moldes grandes ni qué herramientas se utilizaban para fabricar piezas de mayor tamaño. Así que decidí experimentar y ver hasta dónde podía aprender yo sola.
Atrapada entre las mezclas de colores y las diferentes texturas que se podían conseguir con la técnica, cuando me di cuenta ya había nacido Zolás. A las primeras piezas les llamaba “cacharriños”, y desde entonces están repartidas por las casas de mis amigos/as y familiares. Pensaba que, si el proyecto crecía y dentro de unos años podía seguir viviendo de él, era ahí donde tenían que estar.
Los “cacharriños” que veis en las fotos de abajo son del mismo tamaño que los cuencos más pequeños que hay en la web e iguales a los que hacéis conmigo en los talleres. Ahora ya conocéis su historia.

